Jacinta Romero busca a su hijo Diego Iván Gamarra, de 37 años, que está desaparecido desde el 9 de noviembre de 2015. Gabriela clama por saber qué pasó con su hermano. Ambas visitaron los estudios del programa periodístico Primer Plano y conversaron con Adrián Noriega acerca del drama que atraviesa la familia desde hace más de un año y medio.
Si bien Diego estaba casado y tenía su casa, por una cuestión de comodidad y cercanía pasaba los mediodías en lo de su madre, donde comía y descansaba hasta volver al segundo turno de la carnicería que atendía. El día en que vieron a al muchacho por última vez hubo un llamado de una mujer al teléfono particular del domicilio de la mamá cuando el joven volvió de trabajar, entre las 13.30 y las 13.45. La llamada se reiteró otras dos veces pero su hijo ya no quiso atender.
Como a las 15, Jacinta escuchó sonar el timbre de su casa pero no oyó que alguien haya abierto la puerta. La mujer siguió acostada y al rato se levantó para preparar unos mates, que era la rutina familiar antes que su hijo se vaya nuevamente al turno vespertino en la carnicería que atendía en un supermercado ubicado frente a la escuela 102 de Merlo Gómez.
“Cuando me levanté no lo vi, él ya no estaba acostado. Cuando salí me di cuenta que se había ido y tiró la llave por arriba de la pared, como era habitual. Y de ahí nunca más lo volví a ver. Esa noche me llamó su señora, me preguntó por él, le dije que podía estar en lo del hermano pero me contestó que no. Y nunca más supimos de Diego”, contó Jacinta.
Gabriela, por su parte, afirma que la familia no sabe nada ni tiene indicios de qué puede haber pasado con su hermano. “Lo único que tenemos ahora es la necesidad de que este caso se haga público porque no nos queda otra opción. Además, la carnicería la dejó lista para regresar a atender a la tarde, como hacía siempre, por eso es difícil que se fue por voluntad propia”, explicó.
Jacinta también contó que, al otro día de la desaparición de su hijo, hubo gente que se presentó en la casa en la que él vivía junto a su esposa y preguntaron si estaba. Atendió la suegra del muchacho, que respondió que Diego no se encontraba en el lugar. “Cuando vuelva lo vamos a hacer boleta”, denunció la madre de la mujer del carnicero. Ese relato fue presentado en sede policial y forma parte del expediente judicial.











