La espera se convertirá en insoportable. Los días, las horas, los minutos, los segundos se harán eternos hasta que el árbitro Yamil Possi indique el comienzo del juego el martes que viene, 6 de junio, a las 20.05 en el Francisco Urbano. Es que puede ser un gran día para los hinchas del ‘Gallo’: el esperado por 27 años.
Ocurre que la matemática no miente y resulta inapelable: si Morón le gana a Platense, entonces el conjunto de Walter Otta será campeón y subirá al Nacional B. Los resultados que se dieron entre ayer y hoy lo confirman: la derrota de Almirante Brown contra Colegiales por 2 a 0 el viernes, y los empates de Atlanta, 1 a 1 con Tristán Suárez, y de Riestra, 0 a 0 contra Comunicaciones el sábado, hacen que los muchachos albirrojos sean inalcanzables.
Para dar la vuelta el martes, el único requisito indispensable es dejar los tres puntos en el Urbano. Si eso ocurre, el 6 de junio quedará marcado a fuego en la historia del club, porque será la jornada en que un equipo del Gallo habrá dado la vuelta olímpica sin necesitar de los últimos 4 partidos de la competencia. Una campaña tan extraordinaria como inimaginable para el fútbol argentino tan competitivo de estos tiempos.
HUMO BLANCO Y ROJO EN VILLA CRESPO
Cuando se sufren las cargadas duelen y mucho. Pero cuando se hacen se disfrutan, y más cuando son a modo de revancha. Un grupo de hinchas de Morón inició los festejos por anticipado en la cancha de Atlanta. Detrás de una de las tribunas laterales del estadio de Villa Crespo, hacia el final del partido televisado del mediodía entre el Bohemio y el ‘Lechero’, mientras el empate estaba sellado, empezó a visualizarse la mezcla de humo blanco y rojo.
Eran, naturalmente, simpatizantes del Gallo que pasaron por allí para cobrarse una deuda que estaba vigente desde la temporada 2011-2012. El festejo, propio del folclore popular, no pasó a mayores.










