Damián Akerman. Ese cordobés con apellido de superhéroe es el máximo goleador en actividad del fútbol argentino. Convirtió 154 tantos en Deportivo Morón, su lugar en el mundo junto al pueblo cordobés en el que nació y en el que conserva a sus amigos. Pero su palmarés se agiganta con otras 12 conquistas en Argentino de Rosario; 14 en el Blooming de Bolivia; 11 en Ferro; 7 en Tristán Suarez; 2 en Gimnasia y Esgrima de Mendoza; y otras 2 La Serena de Chile. En total, con las diferentes camisetas que utilizó a lo largo de su carrera, totaliza 202 goles, una cifra que lo ubica en el privilegiado.
Ese tipo de pocas palabras pero definiciones intensas habló con Primer Plano On Line al término de uno de los entrenamientos semanales en el Francisco Urbano, en donde aceptó incluso posar delante del cartel de éste medio que forma parte de la publicidad estática del campo de juego. Y aceptó hablar de todo: del presente de un equipo que atraviesa “un momento histórico”, según definió; del fantasma de 2006, en aquella frustrante promoción frente a Defensa y Justicia; del actual entrenador Walter Otta, que cambió críticas por elogios a lo largo de su estadía en la entidad; del ambiente que rodea al fútbol, al que considera como “ingrato”; del estilo de juego que más lo atrae y de su relación con Jorge Sampaoli, el recientemente designado entrenador de la Selección Argentina.
Una charla futbolera pero también sobre la vida, en la que no descarta pelear el puesto mano a mano con el ‘Pipita’ Higuaín y Mauro Icardi en el combinado nacional. “Hay que estar bien a ver si hay alguna chance, je”, se esperanzó, casi al final de una carrera tan exitosa como efectiva.
-¿Cómo está el grupo a tan poco de pasar a la historia?
-Estamos en un momento histórico. La gente está muy ansiosa, igual que nosotros, por lograr y llegar al objetivo, que es el campeonato. Nosotros estamos bien como grupo, y esperando el momento de conseguir el tan ansiado ascenso. Si bien todavía no se logró nada, sabemos que hay una diferencia muy buena en cuanto a puntos, así que tenemos que seguir por éste camino.
-¿Cómo se maneja la ansiedad?
-No es fácil. En lo personal, tal vez por los años que tengo, estoy un poco más tranquilo que algunos de mis compañeros, que tal vez están un poco más alterados. La gente está como loca, saca cuentas todo el tiempo, también tiene un poco de miedo por todas las cosas que se han vivido en el club en los últimos años, pero yo creo que estamos bien y vamos a luchar por esto.
-¿Y a vos no te aparece el fantasma del 2006?
-No, a mí la verdad que no. No tengo miedo porque sé que el equipo es un plantel muy bueno y que sabe lo que quiere. Es muy difícil que se nos escape este campeonato. Estamos trabajando, siempre con los pies sobre la tierra, para llegar al objetivo. Una vez que lleguemos recién ahí nos podremos relajar un poco.
-¿Cómo definís al técnico Walter Otta?
-Es un buen técnico, una excelente persona, rodeado de colaboradores que saben lo que quieren. Todos los partidos los prepara de diferente manera, si bien los jugadores prácticamente son los mismos, siempre se trabaja pensando en el rival, con una estrategia definida. No tenemos un libreto único, sino que el entrenador se encarga de que encaremos cada partido de distinta forma.

-Siempre dijiste que el mundo del fútbol no te gusta. ¿Mantenés esa postura? ¿Tenés amigos en el actual plantel por ejemplo?
-Lo sostengo porque el fútbol te demuestra eso. Es un ambiente medio ingrato, raro. Amigos tengo pero afuera del club, esa es una realidad, pero tengo una excelente relación con la mayoría de los jugadores. Pero los amigos están allá en mi pueblo, en Porteña, y también acá en Morón después de tantos años, aunque no están ligados al fútbol.
-¿Y cómo estás vos personalmente?
-Contentísimo. Por lo deportivo, por el club, por mí obviamente, porque creo que a mi edad poder seguir jugando es un privilegio al que no muchos jugadores llegan. Así que todavía espero seguir un añito más. Vamos a ver si puedo arreglar por otra temporada de continuidad.
-¿Por qué creés que hay esa simpatía hacia vos, que claramente va más allá de los goles?
-Yo he tenido compañeros que son excelentes personas, pero si no te acompaña el rendimiento adentro de la cancha la gente no te da cariño, eso lo sabemos todos. Incluso, aún con goles, muchas veces te putean. En mi caso ayudaron para que los hinchas me quieran. Después hay gente que fui conociendo con la que se generó un tipo de cariño. Peor todo va de la mano del rendimiento.
-¿Tu familia te viene a ver a la cancha, al menos cuando juegan de local?
-Si. Al Urbano, cuando pueden, vienen siempre. Tener el apoyo de tu mujer, de tus hijos, es muy importante, y más a esta altura de mi carrera.
-¿Cuál es el sistema de juego que más te gusta?
-Yo me sentía muy cómodo, pero muy cómodo, cuando estaba el ‘Gato’ Daniele de técnico, porque era un equipo que iba al frente en todo momento. Pero también teníamos las consecuencias por descuidar el fondo: metíamos muchos goles pero también los recibíamos. Siempre igual me tocó hacer muchos goles cuando estaba él. Pero creo que el estilo de Walter hoy es muy bueno porque los números están a la vista: le está dando muchísimos resultados. Por ahí escucho a la gente que se pregunta por qué no mete otro punta, incluso yo mismo a veces me siento muy solo arriba, esa es una realidad, y dependo de que los mediocampistas acompañen, que los que juegan por afuera estén bien para recibir algunas pelotas. Si no es obvio que por ahí nos aburrimos un poco. Pero creo que es planteo es bueno y está dando resultados, así que si bien me gusta que el equipo llegue al arco rival con más gente, elijo éste sistema de juego porque nos está llevando al objetivo.
EL GOL QUE ELIGIÓ DAMIÁN AKERMAN COMO EL MEJOR DE SU CARRERA
-Tenés la particularidad, a lo largo de tu trayectoria, de haber sido dirigido por el actual entrenador de la Selección Argentina, Jorge Sampaoli. ¿Qué recuerdos tenés de él?
-Al verlo hoy en día creo que no cambio mucho la manera que tiene de vivir el fútbol, siempre muy pasional y obsesivo. Creo que eso fue lo que lo llevó a él a triunfar y a ser el técnico que es hoy. Comenzó dirigiendo en una liga de campo de Casilda, después estuvo en Argentino de Rosario, luego se fue a Perú, y ahí fue haciendo su camino, pero siempre con las ideas bien claras. El objetivo de él era triunfar y lo está consiguiendo. Y fue en base al trabajo y a estar consumiendo fútbol las 24 horas. Lo tiene bien merecido y ojalá que le vaya muy bien.
-Vos lo tuviste en el 2001 como técnico…
-Sí, un par de meses. Después yo me fui a Chile, él a Perú, y después ya me vine para Morón. Peor recuerdo que con él jugaba, era titular. Sabe de fútbol el tipo, je. Incluso a Morón le hice dos goles en esa etapa. No recuerdo si él estaba como técnico cuando jugamos contra Morón. Pero me pone muy contento cuando la gente que conozco triunfa. Por ahí los periodistas lo critican porque no lo conocen o porque no les da demasiada bola, pero es así el hombre.
-¿Quién tiene que ser el 9 de la Selección de Sampaoli?
-A mí me gusta mucho Higuaín, pero es una realidad, y se nota, que él no está bien cada vez que se pone la camiseta de la Selección. No es que sea mal jugador sino que no está cómodo por lo que le hacemos sentir nosotros los argentinos, que somos demasiado exitistas. Yo creo que si él estaría bien es el 9 titular sin lugar a dudas. También ahora está Icardi, otro delantero importante. No creo que salga de ellos dos.
-Dicen que el técnico tiene pensado venir a ver a Morón a ver cómo está Akerman (risas)…
-Y bueno, hay que estar bien a ver si hay alguna chance.










