Había mucha bronca entre los integrantes de la comisión directiva. Se miraban entre ellos y no podían creer que apenas se hayan vendido 4.978 bonos de $50 en el partido frente a Barracas Central del martes pasado, cuando en la cancha hubo cerca de 9.500 personas. O sea, abonó ese extra la mitad de los presentes en el Nuevo Francisco Urbano.
Entre los pésimos controles de acceso a la cancha y la habilidad de los colados, que dicen amar al club y dar la vida por los colores pero a la hora de poner un mango hacen lo imposible por zafar, el dinero que se esperaba recaudar para el premio de 3 millones de pesos destinado al plantel en caso de ser campeón más 700 mil para el cuerpo técnico votado en asamblea de socios fue mucho menos de lo esperado. Más que una avivada criolla, en rigor, fue un acto de vergüenza colectiva.
Se trata, sin dobleces, de una verdadera burla a los hinchas genuinos, que pagaron el bono y hasta lo sacaron por anticipado. Pero también de una estafa a la dirigencia de la institución, que en muchas ocasiones ponen plata de sus bolsillos para mantener las arcas equilibradas y los sueldos al día. Ahora quedan tres encuentros por delante como local: Platense, Almirante Brown y Deportivo Riestra. Será cuestión de agudizar los controles de acceso al estadio y de apelar a la responsabilidad de los hinchas. El amor a la camiseta también se defiende con actitudes honoríficas.
DESDE LAS 13 CON FÉNIX
El líder de la Primera B Metropolitana se enfrenta hoy al mediodía con Fénix en la cancha del Deportivo Riestra para continuar su camino rumbo al ascenso. Si bien el equipo no está confirmado, es segura la baja de Gerardo Martínez por la fisura que sufrió en uno de sus riñones en el partido ante Barracas del martes pasado, y también dejará su lugar Nicolás Martínez por haber llegado a la quinta amarilla. La lógica indica que Matías Pardo y Nicolás Minici ocuparán sus lugares, aunque con Walter Otta nunca se sabe hasta un rato antes del pitido inicial. El árbitro del juego, que irá televisado por TyC Sports, será Américo Monsalvo.










