El servicio de Gastroenterología Pediátrica del hospital Posadas fue premiado por avances innovadores

El servicio de Gastroenterología Pediátrica del hospital Posadas de Morón fue distinguido por una serie de trabajos para mejorar la calidad de vida de la población a la que asiste. Las y los profesionales recibieron el primer premio en un concurso de videos de Endoscopías Digestivas y también se llevaron dos galardones en el concurso de casos clínicos de motilidad, en donde los logros conseguidos fueron calificados como “magníficos” por los respectivos jurados.

En una entrevista con Adrián Noriega en el programa periodístico Primer Plano por el canal Somos, de Flow, el gastroenterólogo Julián Fernández, quien también se desempeña como endoscopista pediátrico (MN 121.232) explicó los alcances de los avances que pudieron desarrollar en el nosocomio. “Es un mimo al alma”, reconoció el médico.

El primero de los premios refiere a un servicio que funciona en el centro de salud y es la guardia de endoscopía pediátrica, que es la única en forma activa a nivel público en todo el país, por lo cual llegan casos desde distintos puntos de la Argentina. “Tenemos un caudal importante de pacientes a raíz de accidentes hogareños a raíz de la ingesta de sustancias caústicas”, precisó Fernández.

¿A qué se refiere? En la mayoría de los casos, a partir de que los productos que se utilizan para limpiar, desengrasar o lavar pisos, por ejemplo, y que son almacenados en botellas de gaseosas suelen ser confundidos con bebidas o jugos y tomados por error, sobre todo en niñas y niños que empiezan a deambular por la casa. “Eso directamente quema el esófago”, describió el gastroenterólogo.

El servicio está para eso: intentar recuperar ese órgano que queda profundamente dañado y que es vital para la alimentación. “El tratamiento endoscópico que fue premiado es innovador: el premio tuvo que ver con la recuperación de una niña que tomó un desengrasante y, luego de múltiples terapéuticas, pudimos recuperar ese esófago, lo cual fue un logro tremendo”, enfatizó.

RECUPERACIÓN DE LA SENSIBILIDAD ANO-RECTAL

El otro avance científico que fue distinguido a nivel sudamericano fue desarrollado por el equipo encabezado por el doctor Román Bigliardi, jefe del Servicio en el Posadas. Fue implementado con un chico con mielomeningocele, que es una patología de base que afecta la médula espinal.

¿En qué consiste la técnica? Se trata de la neuromodulación, con lo que en el nosocomio comenzaron a trabajar hace aproximadamente un año y adaptaron para el área pediátrica. “Se implantan sensores, que son electrodos, en la piel para pasar señales eléctricas mínimas que no producen dolor pero estimulan terminales nerviosas”, describió Fernández.

El objetivo es devolver la sensibilidad ano-rectal que muchos niños o niñas no tienen, porque nacen sin orificio anal o con el orificio en otro lado. “Eso se opera, pero la parte nerviosa no se recupera con la cirugía”, precisó el médico para describir el procedimiento implementado. Esa comunidad alcanzada por estas dificultades suele tener incontinencia fecal o constipación.

Muchos niños y niñas recuperan una calidad de vida de la que no tenían noticias, porque siempre dependieron de un pañal para poder hacer sus actividades diarias, hasta por caso ir a un campamento, cosa a la que antes no se animaban. “El trabajo premiado fue sobre un chico de nueve años de Córdoba que llegó con pañales y recuperó la sensibilidad y lograr la independencia. A ese chico le cambió la vida”, completó Fernández.

La neuromodulación se empezó a usar para la incontinencia urinaria en adultos, luego se vio que de manera secundaria mejoraba la constipación y ahí se empezó a explorar en nenes y nenas. Una vez más, el hospital Posadas en un verdadero orgullo regional, el faro a seguir en salud pública de calidad.

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