Un proyecto de ley presentado en el Congreso Nacional y su réplica en territorio bonaerense busca declarar a la educación como un servicio esencial, y que se impida, de ese modo, que las escuelas estén cerradas en caso de un paro de docentes o de auxiliares.
El texto macro, impulsado por el diputado de Juntos por el Cambio Alejandro Finocchiaro, básicamente persigue el objetivo de declarar a la educación como “servicio estratégico esencial en todos los niveles y modalidades comprendidos en la obligatoriedad escolar”, para “garantizar la protección y promoción integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes en el cumplimiento efectivo del ciclo lectivo completo”.
Esa es la definición macro, que luego tendrá su adaptación en cada jurisdicción. Y en territorio bonaerense una de sus promotoras es Aldana Ahumada, senadora provincial y vecina de Merlo, distrito que aspira a gobernar en 2023. Es una especialista en el tema, que desde hace 15 años trabaja sobre mejoras en el sistema en coincidencia con su militancia política en el PRO.
“No podemos seguir dando clases como hace cien años. Tenemos que repensar metodología, la pedagogía y los contenidos”, afirmó la legisladora en una entrevista con Adrián Noriega en el programa periodístico Primer Plano por el canal Somos, de Flow. “Nuestros chicos hoy nacen con la tecnología, todo es mucho más rápido”, expresó Ahumada.
En el sistema de modificaciones que piensa para el sistema, que incluyen las vertientes de capacitación y formación de las y los docentes, también hay una cuestión que definió como “fundamental”, y es que las escuelas “deben estar siempre abiertas”. “El derecho a hacer un paro existe y lo podés hacer, pero esto es como funciona un hospital: por más que haya una medida de fuerza, los servicios esenciales están garantizados. La escuela debe funcionar de la misma manera”, concluyó.










