Fortísimo dato sobre seguridad: 6 de cada 10 motos que circulan por las calles de La Matanza están vinculadas a hechos delictivos. Así lo reveló el Municipio luego de un repaso de diversos procedimientos realizados durante el verano, que dejan como resultado -hasta el momento- el secuestro de 1500 de esos rodados por semana en promedio.
Los operativos son llevados adelante por personal de la Policía bonaerense, de la Guardia Urbana de la comuna y de la Dirección de Tránsito local. “Seis de cada diez motos confiscadas están relacionadas con algún hecho delictivo, mientras que el resto son retenidas por no cumplir con condiciones mínimas de seguridad, lo que implica un riesgo para toda la comunidad”, indicaron desde el Ejecutivo.
Según las autoridades, los controles se realizan en puntos estratégicos y siempre con el objetivo de “optimizar los mecanismos de prevención y seguridad para proteger a toda la comunidad”.
Motochorros y picadas ilegales
La principal modalidad que se combate es la de motochorros, aunque también hay otros delitos que se vinculan directamente con este tipo de vehículos: son las picadas, que se convocan en diversas localidades y que suelen concentrar también apuestas ilegales, más allá de las pruebas de velocidad y maniobras imprudentes.


Las motos incautadas presentan distintas irregularidades y faltas a la normativa vigente, por lo cual si su conductor no tiene a mano la documentación es secuestrada. Luego de eso hay un plazo para regularizar la situación: si el titular no se presenta a reclamar la devolución con la acreditación de titularidad o cédula habilitante el caso entonces se judicializa.
Si el vehículo es legal y sólo faltaba la documentación, todo queda en una mera infracción de tránsito que se subsana con el pago de una multa. Si no, quien la conducía queda automáticamente involucrado en un proceso judicial que puede variar entre averiguación de ilícito o encubrimiento.







