Un total de 18 edificios escolares sufrieron daños de diversa magnitud como consecuencia del temporal de fuertes vientos y lluvias que se desató en la madrugada del domingo en Ituzaingó.
Las dos escuelas más complicadas fueron la Secundaria Nº 1, de donde se desprendió y cayó al vacío gran parte del techo de tinglado. También el Instituto de Formación Técnica 203, en menor gravedad, pero también sufrió roturas en la parte superior de la estructura.

Otros 16 establecimientos padecieron roturas y daños de menor cuantía, que ya están trabajando para reponer desde el Consejo Escolar local. Se trata de averías en tanques de agua, estallido de vidrios, cortes de cables de energía eléctrica y ramas que volaron de un lado a otro y terminaron cayendo en los patios de los colegios.
Las autoridades del Consejo Escolar elevaron un informe a la Dirección General de Cultura y Educación para avanzar en las obras que mayor inversión requieren y que no puede ser cubierta desde el distrito. Ahora se espera la llegada de los montos para avanzar en la reconstrucción, sobre todo de los techos.
Algo bueno hay en este contexto: las clases ya habían finalizado y hay tiempo hasta marzo para poner todo en orden. La emergencia que dejó el fenómeno climático es de una complejidad superlativa.








